- Haz un inventario de todas las URLs con tráfico o enlaces antes de tocar nada.
- Cada URL antigua necesita una 301 a su equivalente más cercano, nunca a la home.
- Valida en un entorno de pruebas y monitoriza 8 semanas después del lanzamiento.
Una migración es el momento en el que más tráfico orgánico puede perder una tienda en un solo día. La buena noticia: casi todo lo que sale mal se puede prevenir con una checklist y algo de paciencia.
Antes de migrar
Lo primero es una foto completa del estado actual: rastreo, tráfico por URL y enlaces externos. Sin esa foto, no hay forma de saber qué se perdió.
- Crawl completo del sitio actual.
- Exportación de páginas con clics desde Search Console (últimos 16 meses).
- Listado de URLs con enlaces externos.
El mapa de URLs
Una hoja con tres columnas: URL antigua, URL nueva y tipo de página. Es el documento más importante de toda la migración.
Si una URL no está en el mapa, para Google es como si nunca hubiera existido.
Redirecciones 301
Cada URL antigua apunta a su equivalente más cercano. Redirigir todo a la home es la forma más rápida de tirar años de autoridad.
Errores frecuentes
- Cadenas de redirecciones (A → B → C).
- Redirecciones 302 en lugar de 301.
- Variantes de producto sin destino.
Renderizado y contenido
En headless, comprueba que el contenido importante llega en el HTML inicial y no depende solo de JavaScript.
El día del lanzamiento
Activa redirecciones, envía el nuevo sitemap, revisa robots.txt y haz un crawl inmediato de las URLs antiguas para validar que todas responden 301.
Las 8 semanas después
Monitoriza cobertura en Search Console, errores 404 y tráfico por plantilla cada semana. Las caídas detectadas pronto se corrigen pronto.
